hilos tensores

También conocidos como hilos mágicos faciales o hilos japoneses, los hilos tensores son filamentos del grosor de un cabello y fabricados con materiales biocompatibles. El más habitual es la polidioxanona (PDO), un material reabsorbible, antialérgico y muy utilizado en las suturas de cirugía cardíaca.

Los hilos tensores ayudan a tensar y recolocar la piel que se ha descolgado por la edad. De este modo, proporciona a la dermis una mayor firmeza y tersura, elevando los tejidos faciales. Este tratamiento está indicado para todas aquellas personas que quieran aportar firmeza a su cara y cuello sin necesidad de sustancias de relleno ni cirugías.

 
Hilos tensores

el lifting sin cirugía

Tratamiento

Los hilos tensores son introducidos a nivel dérmico con la ayuda de una aguja muy fina. Tras colocar el hilo, se retira la aguja, dejándolo colocado en la posición deseada. El número de hebras que se introducen dependerá de la extensión de la zona en la que se desee intervenir. 

Los hilos japoneses no necesitan ningún anclaje ni sutura, lo que hace que el proceso sea rápido y sencillo. El proceso es indoloro y no precisa de hospitalización. Las sesiones se llevan a cabo sin anestesia o con anestesia local aplicada mediante una crema anestésica, y suelen tener una duración de entre 20 y 30 minutos. 

Tras su finalización, puede aparecer una inflamación leve en la zona tratada y pequeños hematomas, que desaparecen a los pocos días. 

Si bien los primeros efectos son visibles al cabo de una hora, el resultado óptimo se consigue 3 meses después de la implantación de los hilos mágicos. A pesar de que el organismo los reabsorbe en un plazo de 6 a 8 meses, su efecto reafirmante se mantendrá durante un año o un año y medio, dado que la envoltura de colágeno subcutánea que se ha generado permanece. En algunos casos, la duración puede prolongarse hasta los 2 años.

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